| LINUS
TORVALDS
EL "CHIP" QUE ESTÁ DESAFIANDO A
INTEL
Durante CINCO años estuvo
prácticamente en la CLANDESTINIDAD. Inmediatamente
fue apodada como la "empresa-misterio" de
Silicon Valley. Sus ocho fundadores RECHAZARON salir
a la superficie antes de que la "cosa" estuviera
sólida. Cuando Linus Torvalds (el creador de
Linux) decidió adherir al proyecto e ir en avión
desde Finlandia al valle californiano, el misterio se
hizo, aún, MAS intenso. Hace poco tiempo que
el bebé salió de la incubadora. Es un
"chip"del FUTURO, con mejor "performance"
y menos consumo de energía. Intel ya comenzó
a poner las barbas en REMOJO.
Jorge Nascimento
Rodrigues con Torvalds en Santa Clara (Silicon Valley)
Lleva el nombre de "Crusoe", en homenaje
al Robinson de los cuentos para chicos. Y el "chip"
que está dando que hablar en Silicon Valley este
año, porque se está revelando como un
verdadero "challenger" de Intel, la madre
de todos los "chips" a los que nos acostumbramos
con el "Intel inside" (me vino bien tener
aquí mismo, frente a mi nariz, el sello en la
portátil).
Por eso, tome nota - Transmeta (en la Web en www.transmeta.com).
El nombre, por ventura, no le dice nada a la mayoría
de los lectores de habla portuguesa, pero el hecho de
que el creador de Linux haya volado súbitamente
en 1997, desde la helada Finlandia, al solariego Silicon
Valley debe querer decir algo (lea la historia de la
venida de Linus Torvalds en el recuadro).
¿Qué llevaría a una de las más
jóvenes revelaciones del mundo de la computación
y "héroe" mundial de una comunidad
de millones, a meterse en una empresa que, inclusive,
había hecho voto de silencio durante unos cinco
anos?
¿Qué empresa es esta que, aún
después del "crash" del NASDAQ y del
súbito reventar de la "burbuja" especulativa,
todavía consiguió convencer al mercado
de capitales en noviembre de 2000 con un IPO (primera
ida a la bolsa) que recaudó del público
inversor 300 millones de dólares.
Fue esa curiosidad la que nos llevó a Santa
Clara, a las instalaciones de Transmeta para hablar
con uno de sus fundadores y actual responsable tecnológico
de la empresa (los americanos inventaron la designación
pomposa de "chief technology officer" para
este tipo de cargo).
Decir no a los gritos
Edmund Kelly (Ed, para simplificar) era uno de los
cuadros de Sun Microsystems. No es norteamericano, sino
irlandés. Tiene un bachelor en ingeniería
en Dublin. Vino, del otro lado del Atlántico,
a Silicon Valley en 1978, donde comenzó siendo
ingeniero principal en Kaiser Electronics. Es, entonces,
un veterano de la Tercera Ola.
Trabajó en Sun unos diez años, hasta
que, en el primer año de gracia de la Web - 1995
- cuando se le ocurrió, a él y a otros
cinco colegas más, una idea nueva. "Como
no fue posible explorarla en Sun, decidieron salir y
crear Transmeta, en marzo de 1995. Después, penamos,
seis meses para 'componer' la idea de manera tal de
ser convincentes con los financistas, y al final de
ese tiempo, conseguimos el dinero", nos cuenta
Ed Kelly, que hoy tiene 48 años.
Uno de los fundadores, que era uno de los cinco colegas,
fue David Ditzel, ex-vice-presidente de Sun. Entre los
inversores de la primera hora se encuentran el financista
George Soros y Paul Allen, el co-fundador de Microsoft.
Pero, con el dinero en el bolsillo, los ocho fundadores
de Transmeta no se contagiaron de la enfermedad típica
de las "punto-com": hacer mucho ruido.
Por el contrario, permanecieron casi en la clandestinidad.
"Nuestra estrategia, totalmente asumida, no fue
hacer 'hype'. No vemos ninguna ventaja en hacer marketing
y ganar promoción sin tener algo bien sólido",
prosigue nuestro interlocutor.
Dos años después atrajeron a Linus Torvalds,
el creador del Linux, que voló rápidamente
desde Helsinqui a Santa Clara, al otro lado del mundo.
La especulación creció en el valle, pero
ellos continuaron mudos. Ganaron el apodo de "empresa-misterio",
lo que actuaría como un marketing al revés
extremamente poderoso cuando llegó la hora...
de revelar al bebé.
Finalmente, en el segundo semestre de 2000, un nuevo
concepto de "chip" fue revelado al mundo.
Una nueva gama de procesadores bautizada "Crusoe"
surgía a revolucionar el sector.
El huevo de Colón
Lo que diferencia a este "chip" es el hecho
de que gran parte de las funciones lógicas tradicionalmente
desempeñadas por el "hardware" pasaron
a estar inscriptas en el software. Tan simple como esto.
El huevo de Colón en el plano conceptual, dirá
el lector, ahora. A este "truco" complicado
de "fabricar", lo llamaron técnica
de "code morphing", y en el equipo que lo
creó estuvo involucrado Linus Torvalds.
"Morphing" significa que el software innovador
creado permite "traducir" las instrucciones
X86 y, al hacerlo, elimina millones de transistores
substituyéndolos por puro software.
Lo que Intel implementa a nivel de los transistores,
Transmeta lo hace en el software y, al hacerlo, ahorra
en el número de transistores en la parte lógica.
La implementación actual del procesador "Crusoe"
utiliza, grosso modo, la cuarta parte de los transistores
lógicos requeridos para un diseño basado
exclusivamente en hardware con la misma performance.
El componente de hardware es, por eso, considerablemente
más pequeño, rápido y eficiente
en términos de consumo de energía (de
vida de la batería). Obviamente que una reducción
drástica de transistores resulta un consumo de
energía mucho más bajo.
Acortar el ciclo
Esto hace que este tipo de "chips" sean,
también, muy flexibles. "Podemos cambiar
de generación con más facilidad, acortando
el ciclo que típicamente es de cinco años
entre dos generaciones de procesadores. Nosotros podemos
hacerlo en menos tiempo. Tenemos que involucrarnos sólo
con el software, no precisamos de grandes y costosas
intervenciones en el hardware", nos explica Ed
Kelly.
Por eso, a dos años apenas de la salida de la
primera generación del "Crusoe", Transmeta
ya planeó una nueva arquitectura para 2002 -
sobre la cual no arroja grandes luces.
Para los usuarios, los principales beneficios visibles
son en el campo del consumo de energía de los
aparatos que usan los procesadores "Crusoe".
"Nos centramos en el ahorro de energía.
Este objetivo de 'performance' era un área en
que Intel no estaba y, de ahí, el espacio de
oportunidad", explica Ed, que continúa:
"En términos de vida de batería tenemos
una 'performance' de varios múltiplos en relación
con el Pentium y este es el aspecto central que interesa
a nuestros clientes".
El segmento "móvil"
Una de las nuevas áreas de emergencia de aparatos
informáticos es el mercado de las aplicaciones
"móviles". "Nosotros somos 2 a
4 veces superiores a las mejores Pentium para este tipo
de aplicaciones", destaca nuestro interlocutor.
El área "móvil" fue el segmento
de mercado que atacaron, donde vislumbraron una ventaja
competitiva - pues es un segmento altamente exigente
en términos de bajo consumo de energía,
mayor tiempo de vida de las baterías para igual
"performance" de los "desktop".
El objetivo propuesto es tener una batería de
litio que pueda durar ocho horas de trabajo diario.
No le temen a la competencia de Intel: "No les
es fácil cambiar a una estrategia como la nuestra",
refiere. Intel tendría que modificar profundamente
todo su modelo de negocio.
En cuanto a los recelos de tratarse de un "nicho"
de vanguardistas, Ed nos tranquiliza: "Todo lo
que corre en un X86, corre en el Crusoe. Lo que incluye
todo el sistema operativo de Microsoft y sus aplicaciones.
Microsoft ya hizo, inclusive, una demostración
del Crusoé para su próxima generación
Windows XL".
Transmeta se enorgullece de su independencia, de no
tener prisa en ser comprada por algún tiburón.
"Todavía no está en nuestra agenda.
Y tampoco tuvimos ofertas de compra. Queremos llevar
adelante esta tecnología y todavía estamos
en el período de crecimiento", concluye
Ed Kelly.
Transmeta creó entretanto el Mobile Linux, sobre
todo para sistemas sin discos rígidos, como los
aparatos "móviles" para conexión
a Internet. Grandes fabricantes, como Hitachi, Fujitsu
y Gateway, anunciaron asistentes personales basados
en el "Crusoe".
EL CREADOR DE LINUX QUE VINO DEL FRIO
Linus en Silicon Valley
Jorge Nascimento
Rodrigues en Santa Clara con Paulo Buchinho con el block
de dibujos
sobre las rodillas, con una lluvia finita en Febrero
de 2001.
Linus Torvalds (www.cs.helsinki.fi/~torvalds/)
no precisa de grandes presentaciones. Hoy, a los 31
años, es un ícono del desafío al
monopolio del sistema operativo de Microsoft. El simpático
pingüino "Linux" ha ganado cada vez más
espacio en el "zoo" de las computadoras y
de los servidores. A los 20 años, en 1991, el
joven Linus escribió en la Universidad de Helsinqui,
en Finlandia, lo que sería bautizado como "Linux".
Súbitamente, seis años después,
se mudó con todo, con su mujer y un bebé
de diez semanas para Silicon Valley, adhiriendo al proyecto
de Transmeta, otro "challenger" de los monopolios
establecidos. Linus se adaptó rápidamente
al estilo californiano. Conduce un Porsche y tiene un
imponente chalet. A Patricia Miranda (aquella bebé
que vino de diez semanas) se le agregó Daniela,
un vástago concebido en el Valle del Silíceo.
Linus (torvalds@transmeta.com) nos revela, en exclusivo,
en una breve entrevista que concedió para Janela
na Web e Ideias & Negócios, que motivó
este éxodo del frío Norte de Europa a
la más soleada California, del otro lado del
mundo.
¿Por qué se decidió a venir a
Transmeta? ¿Qué ingrediente tan especial
tiene esta "start-up" para haberlo conquistado?
L.T. - Bueno, nadie toma una decisión
tan drástica como esta, de venir a outro país
con la familia atrás, por una única buena
razón. Ciertamente, hubo varias cosas que hicieron
que Transmeta fuera muy atrayente. La principal, con
todo, es que, de todos los proyectos de los que oí
hablar, este era el más interesante técnicamente.
¿Por qué?
L.T. - En gran medida, lo que yo hacía
- y continúo haciendo - era investigación
básica, aunque con una preocupación simultanea
muy obvia por las aplicaciones prácticas inmediatas.
Y no hay tantos proyectos por ahí que mezclen
los dos ingredientes. Agréguele la energía
y la excitación de trabajar en una "start-up"...
Continúo pensando que tomé la decisión
más acertada.
¿No tuvo ninguna relación con el Linux?
L.T. - Bueno, mucho de lo que Transmeta hace
hoy está íntimamente ligado a lo que me
hizo a mi iniciar el Linux. Le recuerdo que el fue hijo
de mi propio proyecto de estudiar a fondo la arquitectura
del Intel 80386. A pesar de que mi trabajo aquí
en Transmeta, es totalmente diferente de lo que hice
en Linux, hay, en términos de interés,
mucha superposición...
¿Cómo se siente aquí, tan lejos
de su Finlandia natal? ¿Vino para quedarse?
L.T. - Personalmente, me adapté muy rápidamente
al Silicon Valley. Probablemente porque me inserté
muy bien en el trabajo. A mi mujer le costó más
tiempo adaptarse y nuestra hija mayor tenía apenas
diez semanas cuando nos mudamos - por eso, ella no llego
ni a percibir que nació en Finlandia.
¿El clima también tuvo alguna influencia,
no?
L.T. - Fue, ciertamente, una de las razones
de mi decisión y de que nos hayamos adaptado
tan bien. Tal vez no sea tan obvio para usted viniendo
de Portugal percibir esta cosa del clima, sentir qué
agradable es aquí... Mas viniendo de Finlandia,
puedo decirle que la diferencia es ENORMISIMA. Brrrr.
(risas).
¿Cuál es su pronóstico para el
Linux? ¿Va a poder llevar la mejor parte en el
tema del dominio de mercado por Microsoft?
L.T. - No pienso en esos términos, sinceramente.
Para mi, el Linux, siempre fue una cuestión tecnológica,
y no de cuota de mercado. Pienso que el Linux es un
"challenger" de verdad. Siempre lo encaré
como un desafío, y los últimos años
no me han dado motivos para ser menos optimista.
¿Este involucrarse suyo com Transmeta, no va
a afectar el movimiento Linux?
L.T. - Hasta ahora, por lo menos, no lo afectó.
Ciertamente, que cambiaron algunas cosas en la forma
como trabajo - la menor de las cuales no fue, ciertamente,
el hecho de que ahora estoy en medio de una inmensidad
de empresas de alta tecnología que lo usan. Y,
está claro, que muchas cosas son más fáciles
de hacer desde aquí, de Silicon Valley, que desde
Finlandia. Pero, en conjunto, las cosas no cambiaron
tanto. Tenga en cuenta que yo ya tenía una vida
fuera de Linux mucho antes de entrar en Transmeta, y
bien completa, como el hecho de haber hecho una graduación
en la Universidad de Helsinqui.
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